Podemos
definir un producto como todo aquello que se puede ofrecer en un mercado para
su uso o consumo, y que está pensado para satisfacer un deseo o una necesidad.
Pueden ser tanto objetos físicos (bienes) como servicios, personas, lugares, organizaciones
e ideas.
Para tener
el máximo de posibilidades de éxito en la venta de nuestro producto, debemos
seguir una serie de pasos previos a la comercialización del mismo.
El producto
es el primer instrumento con el que cuenta la empresa para diseñar su política
comercial, y es el punto de partida de la gestión.
1.1. Niveles
del producto
En todo
producto podemos establecer tres niveles diferentes:
- Producto básico. Es la esencia del producto, la
necesidad que espera satisfacer el consumidor.
- Producto formal. Es el producto básico cuando se transforma en
algo tangible.
- Producto ampliado. Es el producto formal al que
se le añaden otras ventajas asociadas a su compra, como puede ser entrega
a domicilio, servicio posventa, facilidades de financiación...
Cuando un
consumidor adquiere un producto, tiene en cuenta todos los beneficios del
mismo. Cuando diseñamos el producto, identificaremos en primer lugar que
necesidades del consumidor va a satisfacer.
1.2. Tipos de productos
Podemos
hacer distintas clasificaciones según la característica que tengamos en cuenta:
A. En función de su tangibilidad
- Bienes. Objetos físicos, que se pueden tocar. Los
podemos subdividir en:
-Duraderas. Permiten un uso prolongado.
-No duraderos. Se agotan al usarlos.
- Servicios. Son actividades que, sin ser objetos materiales,
satisfacen una necesidad del mercado.
Según
su finalidad
- De consumo. Son los que compran los consumidores
particulares para su uso personal.
- Industriales. Son los que compran las empresas para sus
actividades productivas o comerciales.
Puede
ocurrir que un mismo producto sea a la vez de consumo e industrial, según el
fin con el que se adquiera.
1.3. Características de los productos
Los
principales son la marca, el embalaje y el producto ampliado:
- Marca. Permite identificar los productos y
diferenciarlos de otros similares. En la marca distinguimos el nombre, que
es la parte pronunciable y el logotipo. La elección de una marca es una
decisión importante, y antes de decidirse habrá que valorar el impacto que
pueda tener sobre el mercado y el coste que supone la elaboración y el
registro de la marca.
- Envase. Tiene como finalidad facilitar el transporte, el
almacenaje, y la conservación de los productos, pero también permite
diferenciar unos productos de otros. Las tres características que debe
observar todo embalaje son: reciclable, retornable y de corte
reducido.
- Producto ampliado. Hace que el producto sea más competitivo.
Dentro del producto ampliado hay dos aspectos principales: los servicios
adicionales y la forma y el nivel en que se prestaran.
1.4. Ciclo de vida del producto:
Todos los productos tienen un ciclo de vida. El ciclo de vida del producto
para por las siguientes etapas:
- Introducción. Periodo de lanzamiento del producto. Es una
etapa difícil, de crecimiento lento de las ventas, y requiere un gran
esfuerzo comercial.
- Crecimiento. En esta etapa, las ventas comienzan a elevarse
de forma considerable. Lo conocen cada vez más los consumidores, y ya no
requiere tanto esfuerzo de promoción y publicidad.
- Madurez. Las ventas son altas, sin variaciones en el
volumen.
- Declive. Es la última etapa del producto. Acabará cuando
el producto deje de venderse por completo, y se caracteriza por una disminución
de las ventas, que puede ser lenta o muy rápida.